Ilustración de un hada madrina con una varita de la que salen estrellas.

Qué pasa si te sobra dinero del banco de recursos

Acaba el curso, has repuesto lo que hacía falta, y en la cuenta del programa queda dinero.

Lo lógico es guardarlo para el año que viene. Y hasta cierto punto está bien. Pasado ese punto, cuesta dinero.

Qué es el remanente

Es lo que queda sin gastar del programa al acabar el curso. Sale de la aportación de la Consejería, de la cuota de las familias si la hubo, y de lo que ponga el ayuntamiento si aporta.

En los centros públicos, ese dinero se lleva en cuentas de gestión aparte, por curso académico y por ejercicio económico, con los ingresos y los gastos del programa diferenciados del resto. Las revisa la Intervención General.

El tope está en el 35 por ciento

Si tu remanente de cursos anteriores supera el 35 por ciento de la cantidad que te asignan, te restan de la asignación lo que pase de ese 35.

Un ejemplo, con una cifra inventada para ver la cuenta. Te asignan 4.000 euros. El 35 por ciento son 1.400. Si llegas con 2.000 de remanente, la asignación te llega 600 euros más baja.

No hay que devolver nada ni es una sanción. Simplemente se ingresa menos.

Y el número que cuenta ya está fijado. La norma habla del valor del remanente al finalizar el curso anterior. Lo que hagas después no cambia esa cifra: la corrección de la asignación se hace junto con los datos de matrícula del 31 de enero, y afecta al curso siguiente.

Esto es solo para centros públicos

En los concertados no existe ese tope. Ni la orden que regula su programa ni su modificación ponen un límite al remanente.

Pero el sobrante tampoco es libre. Su propia orden prevé que, cuando hay desfase entre lo previsto y lo real, el centro tenga que reservar la cuantía excedente para el programa del curso siguiente. Y el dinero del programa no puede ir a otra cosa, en públicos y en concertados.

Y te lo pueden pedir por escrito

La Consejería puede requerir en cualquier momento un certificado del secretario del centro, con el visto bueno de la dirección, diciendo cuánto remanente tienes o cuánto prevés tener.

Las cuentas del programa las lleva la secretaría del centro. Si no sabes por dónde anda tu remanente, es ahí donde está el número.

En qué se puede gastar lo que sobra

Hay una vía prevista para los centros públicos: actividades complementarias. Con tres condiciones, y las tres a la vez.

Que, atendidas todas las necesidades del banco, quede remanente de verdad. Que la actividad no suba la aportación de las familias. Y que la organicen los departamentos didácticos del centro, en respuesta a propuestas de la Consejería. Si la propuesta no dice que puede pagarse con el remanente del banco, hace falta autorización expresa.

Y una cosa que se queda contigo, pero no está a salvo

No confundas el remanente con el excedente por menor participación.

Si en tu centro participan en el programa menos alumnos de los que hay matriculados, la Consejería te ha ingresado por todos. Esa diferencia no vuelve: incrementa los fondos de tu banco. Vale para públicos y para concertados.

Lo que no hace es quedar exenta. Si ese dinero sigue sin gastarse al acabar el curso, entra en el mismo saldo que cuenta para el 35 por ciento. Eso no lo dice ningún apartado con esas palabras: sale de juntar dos reglas, la que dice que el excedente incrementa los fondos y la que calcula el tope sobre el remanente de cursos anteriores, sin distinguir de dónde salió cada euro.

Y si quieres el calendario entero

La guía del Banco de Recursos de Cantabria, para imprimir y tener en la mesa: qué toca cada mes, qué fechas no se pueden pasar y cómo se calcula el dinero que recibe el centro. Te la mandamos en PDF.


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